El Esquema Nacional de Seguridad: un requisito cada vez más importante para las empresas

Para muchas empresas, las siglas ENS aparecen por primera vez en el peor momento: cuando ya están preparando una oferta para un contrato público y descubren, entre los requisitos del pliego, la exigencia de acreditar el Esquema Nacional de Seguridad. Lo que hasta hace poco parecía un asunto exclusivo de las administraciones públicas se ha convertido en una condición de acceso para las empresas privadas que quieren trabajar con el sector público.

¿Qué es el Esquema Nacional de Seguridad?

El Esquema Nacional de Seguridad (ENS) está regulado por el Real Decreto 311/2022, de 3 de mayo, y establece los principios básicos y los requisitos mínimos de seguridad para proteger la información y los servicios que manejan las entidades del sector público. Su objetivo es garantizar el acceso, la integridad, la disponibilidad, la autenticidad, la confidencialidad y la trazabilidad de los datos.

La clave para las empresas privadas está en su alcance, ya que el ENS no solo obliga a las administraciones públicas, sino también a los proveedores que les prestan servicios o gestionan su información.

Niveles de certificación y proceso de adecuación

El ENS clasifica los sistemas en tres categorías: básica, media y alta, según el impacto que tendría un incidente de seguridad. Cada nivel exige un conjunto de medidas organizativas, operativas y técnicas de protección.

La conformidad se acredita mediante una certificación ENS emitida por una entidad acreditada en las categorías media y alta, o mediante una declaración de conformidad en la categoría básica. En ambos casos es necesario realizar previamente un análisis de riesgos, definir una política de seguridad, implantar los controles necesarios y preparar las evidencias que serán revisadas durante la auditoría.

Las guías publicadas por el Centro Criptológico Nacional (CCN-CERT) sirven como referencia para desarrollar todo este proceso.

La relación del ENS con otras normativas

El ENS comparte numerosos controles con la ISO 27001, la norma internacional para la gestión de la seguridad de la información, por lo que muchas organizaciones aprovechan ambos proyectos para optimizar recursos.

Además, el marco regulatorio europeo continúa evolucionando con normativas como la Directiva NIS2, que amplía las obligaciones de ciberseguridad a numerosos sectores esenciales e importantes, y el Reglamento DORA (UE 2022/2554), en vigor desde enero de 2025 para reforzar la resiliencia operativa digital de entidades financieras y sus proveedores tecnológicos.

Este escenario hace que muchas empresas deban cumplir simultáneamente varios marcos normativos.

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La importancia de una implantación integrada

Gestionar de forma independiente cada certificación puede generar duplicidades, incrementar los costes y retrasar los proyectos. Por ello, muchas organizaciones optan por apoyarse en consultoras especializadas que integren todos los requisitos dentro de un único sistema de gestión.

En este contexto, NormaPymes ofrece servicios de consultoría para la adecuación al Esquema Nacional de Seguridad y otras normas relacionadas con la ciberseguridad y la gestión empresarial. Su metodología abarca el análisis inicial, la categorización de los sistemas, el análisis de riesgos, la implantación de medidas de seguridad, la elaboración de la documentación y el acompañamiento durante el proceso de certificación o declaración de conformidad.

Además del ENS, trabaja con estándares como ISO 27001, NIS2, DORA, ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001, ISO 22000, huella de carbono, planes de igualdad o RGPD, facilitando una gestión unificada de las distintas obligaciones normativas.

Anticiparse supone una ventaja competitiva

La adecuación al Esquema Nacional de Seguridad no es un trámite que pueda resolverse en pocas semanas. Se trata de un proyecto que requiere planificación, implantación de medidas y evidencias que demuestren el cumplimiento de los requisitos establecidos.

Para las empresas que aspiran a trabajar con las administraciones públicas, anticiparse a este proceso no solo facilita el acceso a nuevas oportunidades de contratación, sino que también mejora su imagen en materia de ciberseguridad y gestión de la información.

En un contexto donde la protección de los datos y la resiliencia digital adquieren cada vez mayor importancia, preparar con tiempo el cumplimiento del ENS permite afrontar futuras licitaciones con mayores garantías y reforzar la confianza de clientes y colaboradores.

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