El Tribunal Supremo ha resuelto definitivamente el conflicto legal entre Iberdrola y los propietarios de los terrenos donde se ubica la planta solar Núñez de Balboa, situada en Usagre (Badajoz), una de las mayores instalaciones fotovoltaicas de Europa. Gracias a esta decisión, la planta podrá continuar su actividad sin alteraciones.
En una sentencia fechada el 12 de junio, a la que ha tenido acceso EFE, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Alto Tribunal ha estimado el recurso presentado por el proyecto Núñez de Balboa, que impugnaba una sentencia previa dictada en mayo de 2022 por el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx).
Dicho fallo obligaba a Iberdrola a desmantelar la instalación, iniciada en 2019, y a devolver al propietario las 500 hectáreas donde se asienta la planta, al considerar que la expropiación fue irregular.

El caso se originó tras la denuncia de la empresa Natura Manager S.L., titular de los terrenos, que recurrió ante la Administración General del Estado —y más concretamente contra el Jurado Provincial de Expropiación Forzosa— cuestionando la Declaración de Utilidad Pública (DUP) que el Ministerio concedió al proyecto en octubre de 2018.
Tras años de recorrido judicial que involucró incluso al Tribunal de Cuentas y a la Junta de Extremadura, el Supremo pone punto final al litigio y restablece la situación contractual inicial. De esta forma, el contrato de arrendamiento por 25 años firmado entre las partes se mantiene en vigor: Iberdrola seguirá abonando el alquiler, mientras que la propietaria deberá devolver los 3,3 millones de euros que recibió como compensación por la expropiación.
Según la sentencia, existía un contrato de alquiler válido para construir y operar una planta fotovoltaica, y al no haberse rescindido, no procede ninguna restitución adicional, salvo el reconocimiento de la propiedad del terreno a favor de la arrendadora.
El fallo también aclara que solo si se anula el contrato vigente, Iberdrola podría iniciar de nuevo un proceso de expropiación, aunque esta vez por vía urgente y siguiendo los cauces legales correctos, ya que la anterior se considera «improcedente».
Por último, los magistrados señalan que una infraestructura de tal envergadura, construida sobre múltiples parcelas expropiadas, no puede desmontarse simplemente para devolver los terrenos a su estado original, tal como reclamaba la parte demandante.
La planta Núñez de Balboa entró en funcionamiento el 6 de abril de 2020, cuenta con una potencia instalada de 500 megavatios, supuso una inversión cercana a los 300 millones de euros, y produce energía renovable capaz de abastecer anualmente a unas 250.000 personas, equivalente a toda la población conjunta de Cáceres y Badajoz.


